20 kilómetros de nada para llegar. la meta está cerca. y esta etapa es muy llevadera.
¡Objetivo conseguido!
Pensábamos que la etapa iba a ser sencilla, pero el cansancio acumulado y el calor han hecho que el final sea aún más deseado.La visión del perfil de las torres de la catedral desde el Monte Do Gozo ha supuesto ver nuestro objetivo casi cumplido,pero el recorrido hacia el interior de la ciudad ha sido duro. El brusco reencuentro con el asfalto y el itinerario urbano han dejado atrás el paisaje y el silencio.Ya sólo son un recuerdo. Mañana la visita a la catedral será el colofón a un gran Camino.
























